Incidir, reincidir y reincidir... hasta CONSEGUIR

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Hoy es un gran día. Hoy es uno de esos días que suceden muy de vez en cuando. Ante ciertos cambios sociales parecería que nos ponemos nerviosos, queremos verlos ya, queremos inminencia entre los diagnósticos y los resultados pero la mayoría de las veces, la inmediatez no es posible. En ocasiones se necesitan décadas. El día de hoy empezó a fraguarse hace veinte años.

Muchos de estos cambios al principio parecen INALCANZABLES, imposibles ... “¿Queréis conseguir regular el comercio internacional de armas? pero que utópicos sois en las ONG” nos dicen, “Que fácil lo veis todo”

La mayoría de las veces los que quieren mantener el estatus-quo son muy poderosos. Aunque no los veamos, el mundo está lleno de barcos que van de Rusia a Siria, de China a Sudán... cargados de todo lo necesario para cometer todo tipo de atrocidades. Detrás de ellos hay gobiernos, grandes empresas, mafias, traficantes, grupos armados y ejércitos. Las armas son un negocio de dimensión mundial en el que cada día se invierten y se ganan auténticas fortunas.

A pesar de todas las dificultades, muchas organizaciones de todo el mundo (como Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, y Fundipau) decidimos cargarnos de paciencia. Siempre supimos que nos sobraban las razones, por eso establecimos estrategias, redactamos informes, salimos a la calle... y chillamos. Llamamos la atención de los gobiernos y apelamos a su responsabilidad. Era necesario salvar vidas y reducir el sufrimiento humano.

Y después de incidir, reincidir y volver a reincidir durante muchos años, la mayoría de los gobiernos nos han escuchado y 155 acaban de votar a favor de un Tratado Internacional que regule el comercio de armas.

Hoy es un gran día. Hoy es uno de esos días que suceden muy de vez en cuando, en el que te sientes en un mar de fuegos artificiales, un cosquilleo te recorre por el cuerpo y saboreas la capacidad tan enorme de cambio que tenemos la sociedad.

Detrás hay mucho trabajo de mucha calidad, mucha paciencia, mucha constancia y sobre todo un gran equipo.

Aspirar a objetivos difíciles, cuasi-imposibles o directamente imposibles, pero JUSTOS es lo que todas las mañanas mueve a muchas personas, mueve para intentar cambiar algo las cosas.

El tratado no es perfecto, pero incorpora prohibiciones enérgicas contra las transferencias de armas que vayan a ser utilizadas para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra o facilitar su comisión. Y obliga a los gobiernos a evaluar los riesgos para los derechos humanos antes de dar luz verde a ciertas transferencias.

Hoy es un día de terremoto para los Derechos Humanos y un mal día para los que se forran a costa del sufrimiento de los demás. Desde hoy convertir la muerte en negocio ya no es tan fácil. Hoy tenemos un tratado que va a contribuir a salvar vidas. El día imposible es hoy.

 

PD: Enhorabuena a mis compas reincidentes que tanto trabajaron por este objetivo en diferentes momentos. En el próximo encuentro lo celebramos!!!

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