Rewertsiones

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Todavía estoy poniéndome al día de las noticias, tras tres semanas leyendo solo La Voz de Galicia y apasionantes novelas policiacas, pero veo que el ministro Wert sigue en la cresta de la ola. Acabo de leer un artículo sobre los cambios en los criterios de concesión de las becas, y se me han venido a la cabeza muchos recuerdos que me apetece compartir. Pero antes de los recuerdos, mi humilde opinión. Creo que nadie puede estar en contra de intentar promover la excelencia académica, y de que las notas tengan algún peso en las becas (y hasta donde yo sé siempre ha sido así). Pero también creo que ese no puede ser siempre el criterio decisivo.

Según el ministro, el nuevo sistema, que da más peso a los resultados académicos, se basa “en la igualdad de oportunidades.” Pero el problema es que esa igualdad de oportunidades es teórica, no real. No vivimos, desgraciadamente, en un mundo en el que todos los niños tienen desde el principio las mismas oportunidades. Yo tuve la suerte de que mis padres me animasen –y a veces obligasen- a leer, la suerte de que mi padre pudiese explicarme las matemáticas cuando no las entendía, o de que mi madre se empeñase en enviarme a clases particulares de inglés desde que tenía 6 años.  Y soy muy consciente de mi suerte, y de que no a todo el mundo le pasaba lo mismo.

Y tampoco vivimos en un mundo en el que los profesores tengan siempre el tiempo, el conocimiento, la voluntad y la paciencia de enseñar a cada niño como necesita. Entro en los recuerdos. Recuerdo perfectamente cómo alguno (los menos, sí) de los profesores de primaria de mi colegio público trataban a los niños a los que más les costaba aprender.  “Los burros que se pongan detrás.” “Tú cállate que eres hijo del barrendero.”  Estas son solo algunas de las gloriosas frases que oí día tras día. Recuerdo como durante tres cursos de EGB una profesora nos dejaba a dos o tres en el pasillo cuando había un examen porque nosotros “ya lo sabíamos”, implicando, claro, que los demás no.

Recuerdo compañeros de instituto que tuvieron una adolescencia particularmente inestable, y llegaron a repetir curso, pero después se sacaron su carrera con unas notazas impresionantes. Y compañeros de la carrera a los que los primeros años les costaron mucho, por razones muy variadas, y afortunadamente hoy en día son excelentes profesionales. Con los actuales criterios en las becas no habrían nunca podido acabar la carrera.

Les pido que le dediquen solo 4 minutos a este vídeo, uno de los que más me ha impresionado en mi vida. Les prometo que vale la pena. Y después, rewertsionen.

httpv://www.youtube.com/watch?v=OtB6RTJVqPM

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